- La actuación coordinada entre Policía Nacional, sanitarios y seguridad privada permitió frenar diversos episodios de violencia verbal, amenazas y alteraciones de la convivencia en el centro hospitalario
- El detenido habría mantenido durante meses una actitud desafiante y agresiva hacia trabajadores y pacientes, llegando incluso a intentar agredir al personal sanitario
- La Policía Nacional recuerda que las amenazas, agresiones e intimidaciones al personal sanitario constituyen hechos delictivos y tienen consecuencias penales
Agentes de la Policía Nacional han procedido a la detención de un paciente ingresado, en el Hospital Insular como presunto autor de un delito de atentado contra funcionario público, tras protagonizar presuntamente diversos episodios de amenazas, insultos e intimidaciones dirigidas contra personal sanitario del citado centro hospitalario.
La investigación se inició a raíz de varias denuncias presentadas por profesionales sanitarios de la planta en la que permanecía ingresado desde el mes de noviembre el ahora detenido, quienes manifestaron haber sufrido reiterados episodios de violencia verbal y conductas intimidatorias por parte del ahora detenido durante su permanencia en el centro.
Según manifestaron los denunciantes, el paciente mantenía frecuentes problemas de convivencia y mostraba una actitud contraria a las normas internas del hospital, generando situaciones de tensión tanto con el personal sanitario como con otros pacientes.
En varias ocasiones fue necesaria la intervención del personal de seguridad privada del centro hospitalario para contener los incidentes y restablecer la normalidad.
Entre los episodios denunciados, destaca uno en el que el arrestado comenzó a increpar gravemente tanto a profesionales sanitarios como a otro paciente con movilidad reducida que compartía habitación con él.
Tras la primera denuncia, agentes de la Policía Nacional se desplazaron hasta el Hospital Insular para entrevistarse con el implicado, identificarlo y tratar de mediar en la situación, instándole a cesar en su comportamiento y mantener una convivencia adecuada con trabajadores y pacientes del centro.
No obstante, el investigado hizo caso omiso a las advertencias policiales, persistiendo en su actitud intimidatoria y amenazante, motivo por el cual, una vez recibió el alta hospitalaria, se procedió a su detención.
La Policía Nacional destaca la estrecha colaboración y coordinación existente entre los profesionales sanitarios, el personal de seguridad privada del Hospital Insular y los agentes policiales adscritos a la comisaria de Distrito Sur, una cooperación fundamental para garantizar la seguridad en los centros sanitarios y ofrecer una respuesta inmediata ante cualquier episodio violento.
Asimismo, se recuerda que cualquier agresión física, amenaza o intimidación dirigida contra profesionales sanitarios puede conllevar responsabilidad penal y será perseguida conforme a la legislación vigente.
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